Buenos días, querido amigo.
Te he visto muchas veces por acá eh... algunas por más tiempo, otras por nada! en fin.
¿Qué te trae por acá? Ah. Ya veo. ¿Complicado no? Sí... como todo en esta vida.
Y... la última vez que pasaste por acá, fue horrible. Desgastado, sin ganas, ¡hasta con lágrimas en los ojos!. Sí, sí. Ya sé... No quisiste que pasara, pero pasó.
Ese es el problema creo. A uno le pasa sin querer, sin pensar. Uno aprende de cualquier manera, sabe entender... sabe arriesgarse. Sabe tener el poder de la adquisición.
Sí, sí... entiendo. A veces viene lo feo, tenés ganas de hacer cosas que no PODÉS hacer. Lo sé, lo sé. A veces las cosas son injustas, pero tenés que aprender de todas las experiencias. No, siempre te queda algo para aprender.
¿Ya te vas? ¿Tan rápido? Ah... entiendo. Bueno. Cuidate ésta vez, suerte... corazón. No dejes de latir, ¡acordate que te necesito para vivir!.-